Escalofriante testimonio de hacia dónde vamos

Cada día el mundo se parece más al modelo chino: una dictadura férrea e inhumana en lo social y un capitalismo férreo e inhumano en lo económico. Este sistema deja una élite con todo el poder e inmensamente rica y todo el resto de la población tremendamente pobre y alienada. Si la gente no metiera la cabeza debajo del ala y abriera los ojos es posible que hubiera solución.

¡Atención! Estas fotos están siendo censuradas en los medios.

Quitaron a los controladores de la rodadura de Barajas en junio y en octubre ya tenemos el primer accidente, y eso en un día despejado ¿que pasará cuando haya niebla?
Nuestros contactos han mandado estas fotos a diversos medios de comunicación pero han sido vetadas. ¿Por qué intentan que pase desapercibido ni más ni menos que un accidente (no incidente) en el aeropuerto de Madrid-Barajas? ¿Un sistema supuestamente de libertades con los medios de comunicación controlados y sometidos al poder? ¿Una democracia sin libertad de expresión? Analizamos lo sucedido.

El conflicto de los controladores aéreos españoles explicado para tontos.

Aplicando la nava de Ockham se pueden sacar conclusiones sencillas pero muy significativas.

Eurovegas. Si lo permitimos acabaremos todos igual, así de simple.

Hasta que la gente no se entere de que la crisis, la deuda y demás creaciones artificiales, son armas deliberadas, planeadas y ejecutadas con toda la maldad del mundo para vender nuestro país a manos extranjeras, no pondremos fin a la traición.
La deuda de AENA es un hundimiento deliberado y planificado desde hace mucho para luego trocearla y venderla. Hay un poder oculto (nacional e internacional) que maneja los hilos y unos ejecutores locales (políticos y gestores) que ponen en práctica el plan. Son TRAIDORES.
Luego, por una parte, salen a la luz los que están detrás del telón de las privatizaciones. Y, por otra parte, aparecen los carroñeros que se aprovechan de los despojos del toro muerto. Este último caso es el de Eurovegas. Y nuestros políticos/traidores peleándose por ello.

Dos dogmas sagrados del liberalismo que nos aplasta: “Paga sólo quien usa” y “Las empresas públicas son ineficientes y las privadas eficientes”

La propaganda funciona a base de repetición y con la condición previa de que exista censura. La censura puede ejercerse silenciando o desinformando. En este artículo comento dos de los dogmas sagrados del liberalismo repetidos hasta la saciedad, y que son por supuesto falsos.

El SDP de Barajas: una nueva usurpación a los controladores aéreos preparando la privatización.

Esta nueva agresión a los controladores aéreos –la enésima­– hay que enmarcarla en dos ámbitos, el de poder y el económico. Y todo en un entorno de corrupción generalizada.

Argentina, Repsol, políticos y juntaletras.

Desconozco por completo los detalles del asunto (al igual que el resto de la población que a estas alturas ya tendrá una opinión firme y “fundada”), así que me abstengo de dar una opinión. Lo que sí sé es que las empresas españolas, es decir, los empresarios españoles de las grandes empresas, son tóxicos, son unos desalmados, son unos sinvergüenzas, son unos explotadores, son mentirosos y son unos inútiles funcionales, así que sospecho que defender ni más ni menos que a una petrolera sería de estúpidos.

Cremades & Calvo Sotelo constituye una alianza de abogados para introducir la “class action” en la legislación española

El Presidente de la Alianza de Abogados del Cierre de Spanair, Juan Ortiz Úrculo, ex Fiscal General del Estado y Socio de Cremades & Calvo-Sotelo y el Secretario General de la misma, Cándido Conde-Pumpido Varela,

La navaja de Ockham y los controladores aéreos. Ya va siendo hora de pedir dinero por el daño sufrido.

Parece que los controladores aéreos españoles estamos acomplejados y con Síndrome de Estocolmo. Es tal la demonización por ganar dinero, que hemos llegado a interiorizar los argumentos del enemigo. Ya va siendo hora de que el hatajo de envidiosos, perdedores, resentidos y deshechos sociales que nos odian porque ganamos dinero se vaya a la mierda, que es donde merece estar.