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CheapJet – SúperMegaUltraHiperLowCost

Nuestra compañera Blanquita, nos envía un esclarecedor reportaje sobre una nueva forma de hacer negocio en Aviación que hace unos años hubiera sido impensable. Nos referimos a las compañías de MUY bajo coste. La primera compañía de este tipo que opera en España es CheapJet, seguro que no será la última.

El director general  y comandante del único avión de la compañía, Don Segismundo P. con una experiencia de 45 horas de vuelo (no contrastadas) nos habla sobre esta nueva empresa.

B._ ¿Qué relación tiene usted con la aviación para haberse decidido a comenzar esta incierta y arriesgada aventura?

S- Verá, señorita, llevo mucho tiempo inmerso en el mundo aeronáutico. Primero como aeromodelista, después me inicié en el mundo del parapente que me enseñó el arte de volar con trapos y finalmente hice el curso de piloto privado en una escuela de bajo coste, donde nosotros mismos hacíamos el mantenimiento del avión y nos enseñábamos a volar los unos a los otros, por supuesto sabiamente dirigidos por un profesorado experto que nos indicaba  “on line” lo que debíamos hacer.

B._  ¿Por qué denomina a la compañía como de “Muy bajo coste”?.

S._ Porque realmente nos ha salido muy barata. En concreto la compañía ha costado 72 Euros, que es el precio de las pegatinas que hemos puesto al avión para que se nos distinga claramente en Barajas. La publicidad la hacemos con anuncios en el “Segunda Mano” que es gratis y los empleados de la compañía sólo cobran lo que pueden de lo que les sacamos a los pasajeros.

B._ ¿Por qué dice “lo que les sacamos a los pasajeros”?, ¿no tienen una tarifa fija?.

S._ ¡Claro que no! Los pasajes se subastan en una esquina de la terminal de Barajas al mejor postor. El encargado es  un trilero experto que conocí en el Rastro. Hace virguerías con un megáfono y una mesita plegable.

B._ Todo esto parece realmente económico, pero ¿cómo hacen frente a los gastos del avión ?

S._ El avión procede de “overhaul” que, como todos los expertos en el mundo aeronáutico sabemos, es igual que nuevo  aunque sea de segunda mano. Es un concepto algo difícil de entender para un neófito en la materia, pero gracias al overhaul  tenemos aviones con cincuenta años y varios millones de horas de vuelo que son EXACTAMENTE IGUAL  que  nuevos.

B._ Vale, admito que no lo entiendo, pero aún así el avión habrá costado algo de dinero…

S._ No. Ni un duro. Este magnífico avión lo encontramos en un desguace y se lo cambiamos al dueño por un carburador nuevecito de un Seat 127. A continuación quedaba la dura tarea del  overhaul  de la estructura, de la que se encargó mi prima, que tiene buena mano con el aluminio. Con unas cajas de remaches y unas chapas del mismo desguace, quedó COMO NUEVO, esto es, overhauleado, como decimos los expertos.

B._ Veo que esto del overhaul es casi mágico, pero está el tema de los motores….

S._ De los motores se encargó un fontanero Rumano que había trabajado en la “Dacia”. Si ha visto alguna vez una turbina sabrá que es sólo un montón de tuberías entrecruzadas. Cualquiera que sepa arreglar una cisterna puede hacerle el overhaul a una turbina, si es un poco espabilado.

Antes de que lo pregunte, le diré que tampoco me costó dinero. Le pagué con unos kilos de cable de cobre que había “encontrado” mi hijo.

B._ Por lo que veo, el tal overhaul lo han hecho personas no cualificadas. ¿Tiene usted las licencias y permisos necesarios para operar el avión?

S._ ¡Por supuesto que las tengo! Me las Hizo un colega que conocí en la cárcel. Era un artista falsificando billetes de 50 euros. Cogió unas licencias antiguas, les cambió fechas, nombres y firmas y “voila” todos los papeles en regla. Es lo que yo llamo licencias “overhauleadas”.

Por cierto, le pagué con unos billetes que él mismo había falsificado; eran tan buenos que no se dio cuenta.

B._ Pero usted sólo tiene 45 horas de vuelo, mucho menos de lo necesario para llevar un avión comercial.

S. Se equivoca, señorita. Yo tengo 45 horas de vuelo reales pero casi TRESCIENTAS MIL HORAS CERTIFICADAS. De nuevo se nota su ignorancia del mundillo aeronáutico. Lo importante son las horas que uno tenga certificadas, en mi caso más del 90% son de simulador y del resto guardo especial cariño a las 900 horas certificadas por los hermanos Wright y a las 3.800 horas en triplano certificadas por el mismísimo Von Richtofen. Por supuesto, todo este trabajo de certificación fue realizado por mi colega de Carabanchel; le advertí que se había pasado un poco con el número de horas pero el hombre me tenía cariño y quería hacer de mí el piloto más grande de todas las épocas.

B._ Supongo que habrá hecho lo mismo con el curso de piloto de lineas  aéreas.

S._ ¡De ninguna manera! prácticamente tengo terminados los cursos de IFR, polimotores y comercial. Sólo me falta hacer los cursos y aprobar los exámenes. De todos modos, las licencias correspondientes sí las tengo, por si algún inspector tiene el descaro de pedírmelas.

B._ Cambiemos de tema. Dígame cómo consigue captar clientes para sus vuelos, aparte del dudoso sistema de los anuncios en el “segunda mano”.

S._ Ponemos un reclamo cerca de los mostradores de compañías de bajo coste. El reclamo en cuestión es un hombre-anuncio que trabaja a cambio de comida. El anuncio es un mensaje directo al subconsciente del buscador de gangas: “Si esto te parece barato, te vas a cagar con lo que ofrecemos al fondo de la terminal”. El trilero con el megáfono hace el resto.

B._ Don Segismundo, ¿es usted el único comandante de la compañía?

S._ Por supuesto. No confío en nadie más para esta importantísima labor. Además no conozco a nadie dispuesto a volar 24 horas al día, siete días a la semana, si la compañía lo requiere.

B._ ¡24 horas al día! ¿Cuándo descansa?

S._ Los hombres que se han hecho a sí mismos, como yo, no necesitamos descanso alguno. Además me he montado una litera en la cabina, donde me echo unas siestecitas de órdago mientras el Segundo piloto lleva el avión.

B._ Hábleme de los Segundos de su Compañía. ¿Cómo consigue pagarles el sueldo, por bajo que sea?

S._ Querida señorita, su candidez me conmueve. Nunca se me ha pasado por la cabeza pagar ni un sólo Euro a los Segundos. De hecho, en Cheap Jet, los Segundos PAGAN por volar.

Tengo que reconocer que esta maravillosa idea no es mía, Hace algunos años, ciertas compañías cobraban a los pilotos una cantidad nada desdeñable a cambio del privilegio de volar unos cientos de horas como Segundo. Esa experiencia les facilitaba encontrar trabajo en esa misma compañía o en cualquier otra.

Yo he recogido la idea pero con algunos cambios. El único requisito para volar como Segundo en mi Compañía es tener una VISA PLATINO con fondos suficientes para pagar el combustible del avión.

B._ Supongo que exigirá algo más que la VISA, por ejemplo, que sea piloto.

S._ Le repito que el único requisito es la VISA con fondos. Lo de ser piloto es un mérito y como tal se tiene en cuenta al hacer la selección, pero no es imprescindible. Habrá oído la expresión ” A volar se aprende volando”

B._ Ya lo voy entendiendo… y del papeleo se encargará su amigo de Carabanchel, claro.

S._ ¡Claro! Los segundos de mi Compañía salen con miles de horas “certificadas” por mí mismo, con todos los títulos imaginables e, incluso, con otros que ni se imagina, como el título de piloto de F-14 “Cum Laude” en Top Gun o el certificado de la NASA de haber volado como comandante en una misión Apolo, con fotografía de la huella en la Luna incluida.

B._ ¿Cómo decide que ha llegado el momento de prescindir de sus valiosos servicios?

S._ Como ya se habrá imaginado, les doy la patada cuando se quedan sin fondos en la VISA o cuando me hacen la impertinente pregunta “¿cuándo voy a empezar a cobrar un sueldo?”. Lo que suceda antes.

B._ ¿ Y el resto del personal de la compañía?

S._ Supongo que se refiere a los TCP. Por supuesto tampoco tienen sueldo, pero no les obligo a pagar nada. Trabajan por la comida y el alojamiento (en el avión) a cambio se encargan de la limpieza y mantenimiento del aparato. También les permito vender tabaco y baratijas a los pasajeros, leerles las líneas de la mano, cantar y bailar pidiendo después la voluntad, organizar bingos durante el vuelo, charlas de multipropiedad y en general cualquier cosa que se les ocurra para sacarse unos euros. Yo en esas cosas no me meto, sólo me quedo con el 10 por ciento de sus beneficios.

B._ ¿Y el “catering”?, no me diga que también les cobra por cocinar.

S._ Del catering se encarga doña Blasa, una mujer que vale su peso en oro. Su lema es: “Donde comen dos, comen cien”.

Doña Blasa se ganaba la vida como castañera en la Puerta del Sol. La convencí de que ella y sus 15 hijos se vinieran a vivir a Barajas y dejaran la infame pensión en la que pernoctaban. Les conseguí un local vacío en la nueva terminal, colocando en la puerta un letrero con un mensaje contundente: “Viajeros en tránsito con síntomas de gripe A. Pase bajo su responsabilidad”. Nunca ha entrado nadie. ni siquiera los de Sanidad.

A cambio del “pisito”, los hijos de la buena señora recorren a última hora de la tarde los mercados de alrededor pidiendo las sobras invendibles de cada puesto, indicándoles que es para una residencia de ancianos sin recursos.

Con todas esas viandas, Doña Blasa prepara todos los días la comida que servimos en el avión.

B._ Asombroso, me ha quitado el hambre para todo el día.

S._ No subestime la capacidad de doña Blasa para convertir unas acelgas y unas patatas con bicho en un delicioso potaje o unos despojos de pollo en un apetitoso pastel de ave.

La comida que prepara es exquisita y ha recibido numerosos premios de cocina internacional.

B._ Ya me imagino quién habrá falsificado, perdón, “overholeado” todos esos premios.

S._ Detalles, detalles…

B._ Aun así, habrá días que los hijos de doña Blasa no puedan recoger suficiente comida. ¿Qué hacen entonces?

S._ Para esos casos lo que hemos hecho es tomar buena nota de esa compañía Americana que ahorró decenas de miles de dólares quitando una aceituna de la ensalada, pero en lugar de quitar una aceituna lo que hemos hecho es pone SÓLO una aceituna en la ensalada, que por otra parte consta sólo de ESA aceituna.

También ofrecemos bocadillos de pan con miga. Como aperitivo, taquitos de pan duro y de postre una maravillosa selección de fotografías de postres que me llevé de una heladería. Le indicamos al pasajero que elija el postre que desee, sea cual sea el que elija le decimos que ya no queda y que elija otro, que, por supuesto, tampoco tenemos y así hasta que se aburra.

B._ De acuerdo, no se gasta un duro en la comida, pero tampoco saca beneficios. Uno de los reclamos de su compañía es que la comida a bordo es gratis.

S._ La comida sí, pero los cubiertos valen 30 Euros. No es mucho, pero tendría que ver lo que hacen algunos pasajeros para ahorrárselos, desde tomar una sopa de fideos con los dedos hasta coger un filete grasiento con las dos manos y comérselo a mordiscos. De todos modos, a los pasajeros que comen con los dedos les cobramos 30 Euros por una servilleta y a los que se niegan les sacamos 30 Euros en concepto de limpieza de la tapicería, así que no se libra nadie.

B._ ¿Y la Seguridad Social?

S._ “Eso” que se lo paguen ellos. No pensará que me voy a estar preocupando de su salud o de su jubilación, con la mía tengo bastante.

B._ Cambiemos de tema. ¿Cómo consigue slots para sus destinos?

S._ Los slots los hago yo mismo, por supuesto. Nunca he tenido la menor intención de esperar a que me los concedan. Tengo un experto en informática que se encarga de los detalles…

B._ ¿Y las tasas?

S._ ¡Pero qué tasas! eso es para los pringaos. Las compañías de muy bajo coste no pagamos tasas. De hecho, he conseguido que algunos aeropuertos con pocos movimientos nos paguen por el privilegio de recibirnos y antes de que se escandalice, le diré que mi compañía no es la única que disfruta de esos jugosos acuerdos.

B._ Me ha quedado claro que su compañía tiene muy pocos gastos pero los pasajes son demasiado baratos, no entiendo dónde está el negocio…

S._ Querida señorita, el precio del billete es sólo la carnada para que el pasajero pique. Una vez que está en nuestras garras, perdón, en nuestras manos ( no ponga eso de las garras) es cuando empezamos a ganar dinero de verdad. Le explico: Los pasajeros pagan por exceso de peso (de sus maletas y de ellos mismos), por ser demasiado joven ó demasiado viejo (necesitan más atención por parte de los TCP), por hacerle un reconocimiento médico rápido (obligatorio en mi compañía),por  tener derecho a asiento, por ir mal vestido (da mala imagen) por llevar abrigo, gafas, bastón, sombrero, etc . (peso inútil), por ir al baño, por no ir, por hablar sin permiso, por dormir (sólo si ronca),  por fumar (en mi avión se puede fumar, pero pagando) y un largo etcétera que viene especificado en la letra pequeña (muy pequeña) del contrato que firman y que nadie lee pues lo único que les interesa es volar barato.

B._ Ha sido usted muy claro, lo que le agradezco enormemente, pero antes de terminar dígame: ¿no teme que estas declaraciones le hagan perder clientes?

S._ En absoluto. Lo único que el pasajero de una compañía de muy bajo coste desea  es poder contarle a sus amigos que ha viajado a Londres por 30 Euros ¡ida y vuelta!  Las penalidades y  vejaciones que sufre desde el momento en que entra en el aeropuerto así como las pequeñas cantidades de dinero ( que sumadas superan varias veces el precio del billete) que tiene que desembolsar, se le olvidan por completo en cuanto vuelve a su casa. Estoy seguro de que los sicólogos estudiarán este curioso efecto amnésico en los próximos años. Para entonces habremos acabado con las compañías digamos clásicas y podremos cobrar los billetes al precio que realmente valen.  Mientras tanto, las compañías de muy bajo coste, las de coste cero y las de “te pago por volar” haremos nuestro agosto.

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Como convertir un DC-3 en un Airbus 319 ( ó en un A-321, si te sobra aluminio) por Mari Puri Alval.

Cisternas ,Turbinas y otras tuberías por Costel  Turbin (traducido del Rumano por Mari Puri A.)

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Comentarios

Un comentario en “CheapJet – SúperMegaUltraHiperLowCost

  1. MUY BUENO.ES UNA PENA,PERO ESTA ES LA SOCIEDAD DE LOS BORREGOS.AHORA PRETENDEN QUE UN VUELO DE MADRID A OSLO LES CUESTE MENOS QUE EL BILLETE DE AUTOCAR MADRID-TOLEDO.

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    Publicado por RAFA SOLER | 17 octubre 2011, 19:28

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